miércoles, 27 de agosto de 2014

Instantaneo

   Bajó a la tierra como una bendición. si vas a 100 Km. por hora es difícil centrar tu mirada y tu ánimo en un milagro instantáneo. Pero ahí   estábamos, al borde de un portento sin saberlo. 
      Simplemente aleteaba. unas alas amplias, gigantes y suaves, batiendo el aire gris eléctrico de la mañana, como si no costara nada. Posando sus pezuñas imponentes sobre el pasto mojado ¡tan verde!... el momento de refrenar el ímpetu del vuelo para no estrellarse y poder galopar luego.
       ¿quién sabe de donde venía o hacia donde iba? ¿qué fortuna hizo que su irrealidad y nuestra realidad se cruzaran hiriendo el día como su naranja pico hería el blanco cielo?.
        1, 2, 3 segundos y pasamos dejando esa maravilla atrás en nuestro tiempo. El grifo seguro cruzo la calle al galope y también seguro fuimos tan solo una visión.