martes, 15 de septiembre de 2015

Mal Pulso

Lavando los platos ayer pase mi dedo corazón 
por un filo perfecto de vidrio seccionado,
causado por las fuerzas contrapuestas de mis manos al lavarlo.
como el vaso, quedo mi piel.

ahora a cada movimiento de mi mano
la herida se abre y sangra, no cicatriza
entonces la cubro para poder seguir lavando platos,
aquello que la vida me pide día a día

pero al estar cubierta se infecta
y ya he notado que la piel que ahí tenía se va a perder 
y que sus huellas dactilares no se van a regenerar

una parte de mi identidad se va a desvanecer para 
cuando cure la herida, dejando un socavón
y en su lugar una profunda cicatriz de corte de vidrio 
yacerá en mi piel para siempre.