Quiero escarbar un pozo y meterme adentro,
hacerme un ovillo en la inalterable profundidad de mis mantas, donde la oscuridad es oscura y el silencio es callado, a donde siempre es de noche y todo esta quieto.
Nada se puede solucionar a las tres de la mañana de un día martes cualquiera, el espacio entre las tres y la cuatro de la mañana es tan libre... tan impune!
Me meto en mis sueños y me alejo despacio de todas las influencias y los mil intereses que mueven el mundo, se alejan también despacio, se adormecen se silencian.
El frescor del pozo me invade lentamente, calmando el escozor de rozarme permanente con el mundo. Ahí donde me raspo la intensidad y me hizo sangrar, el barro de mi pozo desinfecta, desinflama.
Yo tambien quiero estar quieto y callado y ser como mi pozo y dejar de desear todo lo que deseo
y que todo lo que cuido y amo y no quiero perder, duerma metido en un pozo para que no cambie girando con el mundo y yo no tenga que luchar contra el mar embravecido de la realidad y de las influencias para conservarlo.
No muere, espera.
Mis células desconocidas, mi mente mi alma necesitan de este tiempo para poner en orden aquello que con conciencia no se puede ordenar.
Necesito que por días sean entre las tres y la cuatro de la mañana para poder componer lo que el día rompió.
domingo, 14 de septiembre de 2014
jueves, 4 de septiembre de 2014
Construyendo un puente
Brillan demasiadas estrellas en mi cielo.
Cada día que pase, van a ser más y más,
hasta que finalmente
la noche se vuelva una luz blanquísima.
...Entonces de tu mano caminaré
hacia ella.....
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